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la excelencia educativa

iriartejauregia

Ayer los componentes del grupo del proceso de evaluación y diagnostico nos convocaron al claustro de ESO y Bachillerato para informarnos de los resultados del las pruebas diagnosticas de 2º ESO y 4º de PRIMARIA. Tras una pésima presentación (cuando aprenderemos los docentes a comunicar de una forma adecuada y atractiva) la satisfacción del grupo y del resto del claustro era evidente. Somos muy profesionales, nuestras pruebas diagnosticas daban unos resultados por encima de la media en las competencias evaluadas, matemáticas, lengua, tecnología medico-sanitaria. En euskera un poco por debajo en uno de los modelos, en el de castellano (modelo A) pero el resto también por encima de la media.
La conclusión, sencilla y unánime, parece que lo hacemos bien, no importa que nuestros alumnos y alumnas no sepan trabajar en grupo, desarrollar un proyecto, aprender por su cuenta. Que en nuestras aulas la utilización de metodologías de aprendizaje renovadoras se deje exclusivamente a pruebas individuales de los frikis del claustro sin un compromiso de continuidad por parte del centro..
En el claustro nos preguntamos a menudo; ¿Cuantos suspensos se pueden sacar en nuestra materia para que nadie proteste? Y las respuestas de algunos siempre derivan entre un 50% o un 20% y yo me planteo que no sería lo adecuado un 0%... es decir la excelencia no sería que nuestros alumnos y alumnas salieran de nuestras aulas con el total de las competencias adquiridas en su máxima capacidad. Siento que trabajamos por la mediocridad por el trabajo chapucero por soportar el error como mal sin remedio.

3 comentarios:

Domingo Méndez dijo...

Totalmente de acuerdo, y es una pena la cortedad de miras que hay con este tipo de pruebas que en realidad creo que poco o nada aportan que ya no sepamos.

jesus dijo...

Nos fijamos en lo accesorio (el resulado de unas pruebas más que discutibles) y siempre dejamos de lado lo importante.
La metodología no le importa a casi nadie.
La actualización didáctica, menos (el otro día aún tuve que discutir si la EGB era mejor....)
Yo creo que lo que falta es compromiso (con los alumnos, con la profesión, con el centro...)

Berta dijo...

He esa misma sensación decepcionante he vivido yo este mes. Desde el berri se conoce la reacción de los centros a los resultados. Y ¡es tan triste! Los centros que reciben alumnos cuya "mochila" de casa está bien armada (trabajo de su familia) se jactan de unos resultados que , en gran medida, no tienen nada que ver con con lo hacen en las aulas. Y mientras, la dormidera y la autocomplacencia impiden que esa escuela rancia avance hacia otro modelo donde todos tengan éxito, no se segrege y desarrollen competencias al máximo, tal y como indicas.
Un abrazo,